Mientras que la presencia de la placa beta-amiloide (una acumulación de proteina en el cerebro considerada como la causa principal del Alzheimer) era detectada al momento de la autopsia en el pasado, hoy en día se hace con el uso de la resonancia magnética. Aunque su detección es ahora más precisa, su cura continúa siendo un misterio pues en el momento en que los síntomas empiezan a mostrarse, las células cerebrales ya están bastante dañadas por la placa. La formación de estas placas pues ocurre 15 o 20 años antes de que los síntomas aparezcan.
El Alzheimer de tipo hereditario y de desarrollo temprano comprende hasta un 5% de pacientes a nivel mundial. Uno de estos casos incluye a una familia colombiana de Medellín, cuyos miembros empiezan a mostrar los síntomas a partir de los 40 años. El Dr. Francisco Lopera, director del grupo de Neurociencias de la Universidad de Antioquia en Medellín, empezó a estudiar a esta familia a principios de los años 80 y descubrió que cerca de la tercera parte de sus 5000 miembros son portadores de esta rara mutación genética. Tras haber reunido el ADN de más de 3000 de sus miembros, 300 de ellos ahora forman parte de uno de los primeros tratamientos mundiales con droga experimental que busca reducir la formación de placas y erradicar, ojalá algun día, esta devastadora enfermedad.